La Suprema Corte de Estados Unidos permitió temporalmente este viernes 21 de agosto de 2026 que la administración del presidente Donald Trump continúe con la construcción de un nuevo salón de baile en la Casa Blanca, en Washington, pese a una orden judicial que obligaba a detener las obras a medianoche.
El presidente de la Suprema Corte, John Roberts, emitió una orden administrativa para suspender por ahora el fallo de tribunales inferiores. La medida no determina si el proyecto es legal y permanecerá vigente mientras el máximo tribunal revisa la solicitud de emergencia presentada por el gobierno federal.
La disputa gira en torno a la autoridad del Ejecutivo para construir el salón de baile sin una autorización expresa del Congreso. La Corte de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia había ordenado frenar las obras hasta que la Casa Blanca obtuviera la aprobación del Capitolio.
La decisión de construir o no un gran salón de baile corresponde al Congreso y no es asunto de la autotutela del Ejecutivo.
En su resolución, la corte de apelaciones también señaló que cada presidente es un ocupante temporal de la Casa Blanca y no el propietario de la residencia ejecutiva. Ese razonamiento fue utilizado para cuestionar que la administración pudiera impulsar por cuenta propia una modificación de gran escala en el complejo presidencial.
La administración Trump presentó su apelación de emergencia el 14 de agosto, después de que la corte de apelaciones confirmara que las obras debían detenerse. El gobierno argumentó que la suspensión afectaría un proyecto que incluye instalaciones vinculadas con la seguridad nacional.
La orden de Roberts es provisional y no establece cuánto tiempo durará. La Suprema Corte deberá decidir si mantiene la suspensión mientras continúa el litigio o si permite que entre en vigor la orden que exige detener la construcción hasta contar con autorización del Congreso.
