El Parque de la Memoria Báalam Tun, construido en Chetumal para albergar monumentos arqueológicos mayas reubicados durante las obras del Tren Maya, permanece cerrado y sin fecha de apertura debido a que forma parte de un litigio, de acuerdo con autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
El recinto fue anunciado en julio de 2025 como un proyecto de conservación y exhibición cultural. Sin embargo, su operación quedó suspendida en medio de cuestionamientos de investigadores del propio INAH sobre la forma en que fueron desmontadas, trasladadas y reconstruidas estructuras procedentes de los tramos 6 y 7 del Tren Maya.
Una denuncia ante la Fiscalía General de la República
El 7 y 8 de julio de 2026, integrantes de una comisión del Sindicato Nacional de Investigadores, Profesores y Docentes del INAH presentaron una denuncia ante la Fiscalía General de la República en Chetumal. La querella solicita investigar posibles daños al patrimonio arqueológico y señala a 26 funcionarios y exfuncionarios, entre ellos Diego Prieto y Manuel Pérez Rivas.
Los denunciantes sostienen que monumentos mayas fueron desmantelados y que algunas de sus partes se utilizaron para construir estructuras dentro del parque. Entre los posibles delitos mencionados se encuentran la destrucción de monumentos arqueológicos, falsificación, mala praxis y uso indebido de atribuciones y facultades. Estas acusaciones deberán ser investigadas por la autoridad competente y no constituyen, por sí mismas, una resolución judicial.
El argumento del INAH sobre la reubicación
El INAH ha defendido que la reubicación fue una medida excepcional para preservar los vestigios afectados por el trazo ferroviario. La institución sostiene que el Consejo de Arqueología analizó cada caso y determinó que conservar los monumentos en su lugar o modificar nuevamente la ruta no era técnicamente viable.
Manuel Pérez Rivas, encargado del proyecto de salvamento, rechazó que se hayan trasladado fragmentos aislados o que el parque sea una falsificación. Según su explicación, se reubicaron edificaciones y conjuntos arquitectónicos completos en la medida permitida por su estado de conservación y por la evidencia arqueológica disponible.
Información del instituto señala que los trabajos incluyeron registro, análisis, restauración y conservación de los vestigios. También se ha informado que el conjunto instalado en el parque pasó de una cifra inicial de 47 estructuras a 36 monumentos arqueológicos reubicados.
Sin fecha para abrir al público
El parque se localiza en un predio de aproximadamente 2.8 hectáreas al poniente de Chetumal, cerca de la salida hacia Bacalar. Aunque la obra física está construida y combina vestigios mayas con áreas recreativas, actualmente no cuenta con acceso público ni personal operativo visible.
La apertura se ha atribuido oficialmente a ajustes del cronograma y a criterios técnicos. La fecha será comunicada por la Secretaría de Cultura, el INAH y el gobierno de Quintana Roo cuando concluyan los procedimientos para la operación del espacio.
Mientras tanto, el futuro del Parque de la Memoria Báalam Tun permanece sujeto al desarrollo de la investigación ministerial y a la definición de las autoridades sobre la situación legal y técnica del recinto.
