Con casi 90% de los votos escrutados, cuatro partidos de oposición encabezados por la socialdemócrata Magdalena Andersson aventajaban por un escaño, 175 contra 174, a la alianza derechista del primer ministro saliente Ulf Kristersson en las elecciones generales de Suecia.
El resultado preliminar mantiene abierta la definición del próximo gobierno, ya que aún deben contabilizarse votos en el extranjero y otras papeletas anticipadas. Andersson aseguró que su bloque está preparado para gobernar si la ventaja se confirma.
“Por el momento, estamos a la cabeza. Y si esto se confirma, Suecia tendrá un nuevo gobierno”, declaró Andersson ante sus seguidores. La dirigente fue primera ministra entre 2021 y 2022 y se convirtió en la primera mujer en ocupar ese cargo en el país.
El Partido Socialdemócrata alcanzaba alrededor de 28% de los votos, su resultado más bajo en más de un siglo. El Partido Moderado de Kristersson obtenía 19.9%, mientras que el primer ministro saliente reconoció que la formación del Ejecutivo continuará en disputa.
“La cuestión de quién gobernará Suecia en los próximos años continúa abierta”, afirmó Ulf Kristersson.
El bloque derechista todavía podría intentar mantenerse en el poder si las diferencias entre los partidos de izquierda impiden una alianza de gobierno. La composición del Parlamento y las negociaciones entre las distintas fuerzas serán determinantes para definir quién encabezará el Ejecutivo.
Retroceso de la extrema derecha
La principal sorpresa de la jornada fue el retroceso de Demócratas de Suecia, partido de extrema derecha dirigido por Jimmie Åkesson. La organización obtenía 17.6% de los votos, por debajo del 20.5% alcanzado en las elecciones de 2022, y quedaba detrás de los Moderados.
Åkesson reconoció la pérdida de apoyo respecto de los comicios anteriores y señaló que todavía no se contaba con los resultados definitivos. La autoridad electoral deberá completar el escrutinio antes de confirmar la distribución final de los escaños.
