Estados Unidos informó que “está vigilando” la situación en Bolivia y que reforzará la asistencia de emergencia y el apoyo logístico al gobierno del presidente Rodrigo Paz, en medio de protestas y bloqueos que han provocado desabasto de combustibles y alimentos.
Funcionarios del gobierno estadounidense, entre ellos el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el secretario de Estado, Marco Rubio, han expresado su respaldo al Ejecutivo boliviano y rechazado lo que describieron como intentos de desestabilización y de derrocar a un gobierno elegido democráticamente.
Autoridades estadounidenses anunciaron además el envío de ayuda humanitaria para mitigar la escasez de insumos en zonas afectadas y comunicaron su disposición a ofrecer apoyo logístico para facilitar la distribución de suministros esenciales.
La crisis en Bolivia ha generado reacciones de otros actores internacionales y regionales, que también han pedido evitar la violencia y proteger las instituciones democráticas mientras se buscan soluciones al bloqueo de vías y al desabasto.
Las declaraciones y medidas de Estados Unidos se enmarcan en la creciente tensión política en Bolivia, donde sectores sociales han protagonizado movilizaciones en rechazo a la gestión del gobierno y las autoridades han planteado medidas para restablecer el orden y garantizar el suministro de bienes básicos.

