El comandante de US Central Command informó el 11 de marzo de 2026 que las operaciones militares dirigidas a Irán han reducido en alrededor de un 90% la capacidad de misiles y ataques con drones del país, y que las fuerzas estadounidenses han golpeado miles de objetivos desde el inicio de la campaña el 28 de febrero de 2026.
Según el informe oficial, las fuerzas han alcanzado más de 5,500 blancos —incluyendo instalaciones de fabricación de misiles, depósitos, y buques— como parte de lo que se ha denominado “Operation Epic Fury”. Las acciones buscan también degradar la base industrial de defensa iraní para limitar su capacidad de reponer armamento.
El comando militar señaló que las operaciones han destruido un número significativo de embarcaciones y depósitos de minas navales, y que los lanzamientos de misiles y ataques con drones desde Irán han disminuido drásticamente desde el inicio de las ofensivas.
Autoridades y analistas advierten que las cifras y evaluaciones provienen de comunicados y testimonios militares, por lo que su verificación independiente en el terreno sigue siendo limitada. La escalada y sus consecuencias humanitarias y geopolíticas continúan siendo objeto de seguimiento internacional.

