El 14 de mayo de 2026, el presidente cubano Miguel Díaz‑Canel afirmó en redes sociales que el levantamiento del “bloqueo” impuesto por Estados Unidos sería “un modo más fácil” de ayudar a la isla y que la actual situación humanitaria está “fríamente calculada e inducida”.
La declaración se produce en medio de una grave crisis energética en Cuba, con cortes de electricidad prolongados y el anuncio de que las reservas de combustible del país están prácticamente agotadas.
Estados Unidos ofreció una ayuda humanitaria de 100 millones de dólares para la población cubana; el gobierno cubano ha condicionado la recepción y ha reiterado que atribuye el empeoramiento de la crisis a las restricciones y sanciones impuestas por Washington.
La tensión entre ambos gobiernos se ha intensificado en 2026 tras medidas estadounidenses que, según La Habana, restringen el acceso a suministros energéticos y limitan la capacidad de terceros países para vender combustible al país.
Las autoridades cubanas han llamado a la comunidad internacional y a organizaciones humanitarias a atender la emergencia, mientras que la oferta estadounidense ha generado un debate sobre las condiciones y los canales por los que se entregaría la asistencia.
Información adicional sobre la situación energética y las propuestas de ayuda continúa en desarrollo.

