Un estudio publicado en febrero de 2024 por la Dirección General de Planeación, Análisis, Evaluación y Monitoreo halló que, en promedio, los beneficiarios de las Becas para el Bienestar Benito Juárez destinan 35.3% del apoyo a gastos vinculados con la educación.
El análisis, que incluyó encuestas y entrevistas en escuelas prioritarias, reportó además que 15.8% del monto se usa en alimentos y bebidas; 10.5% en vestido y calzado; 10.3% en ahorro; y 7.8% en comunicaciones. Los rubros con menor participación fueron alcohol y tabaco, con 0.3%.
La investigación utilizó información recogida en 35 escuelas prioritarias de 13 entidades y combinó datos cuantitativos y cualitativos para entender cómo las familias integran la beca en su gasto cotidiano.
Además, en respuesta a una solicitud de transparencia, la coordinación responsable del programa reconoció que no cuenta con mecanismos para verificar de manera individual el destino exacto de los recursos entregados, lo que limita el seguimiento de resultados educativos asociados al apoyo.
El estudio y los datos analizados sirven para identificar diferencias en el uso del recurso según el nivel educativo y el contexto de vulnerabilidad: en hogares más vulnerables la beca se orienta con mayor peso hacia la alimentación, mientras que en niveles superiores crece la proporción destinada al transporte y otros gastos escolares.
Los hallazgos apuntan a la necesidad de fortalecer mecanismos de monitoreo y diseñar políticas complementarias (por ejemplo, apoyos de transporte o insumos escolares) que permitan que las transferencias contribuyan de manera más directa a la trayectoria educativa de los estudiantes.

