Un reporte reciente indica que cerca del 60% de las personas en México prevé ver los partidos del Mundial 2026 desde su casa o en la de familiares y amigos, mientras que apenas alrededor del 1% considera asistir a un estadio.
Ante esto, el consumo relacionado al torneo estará orientado mayoritariamente a mejorar la experiencia doméstica: las compras previstas se concentrarán en alimentos y bebidas para reuniones y en tecnologías —como pantallas y accesorios— que permitan una mejor transmisión.
Entre quienes planean gastar por el evento, aproximadamente 23% menciona alimentos y bebidas, y 14% alude a adquisiciones de tecnología o pantallas.
Más de una quinta parte de la población declara que no tiene intención de seguir el torneo, lo que apunta a un impacto desigual en distintos segmentos del mercado según capacidad de gasto y preferencias.
La proyección sugiere oportunidades para comercios de alimentos, cadenas de restaurantes, servicios de entrega y el sector de electrónica de consumo, además de indicar la relevancia de ofrecer opciones de pago flexibles y promociones durante la temporada.

