Omar Mejía, subgobernador del Banco de México (Banxico), dijo que la política monetaria no debe «reaccionar simplemente» y menos de manera «mecánica» ante episodios de incertidumbre o choques puntuales durante su intervención en el 15° Foro de Emisoras, realizado en la Riviera Maya el 29 de mayo de 2026.
Mejía explicó que el banco central debe evitar decisiones automáticas que respondan a variaciones temporales de precios y, en cambio, evaluar posibles efectos de segunda ronda y el comportamiento de las expectativas para decidir la conducción de la tasa de interés.
El comentario del subgobernador ocurre en el contexto de una moderación reciente de la inflación: el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó que la inflación general anual fue de 4.11% en la primera quincena de mayo de 2026.
En su ponencia, Mejía mencionó además que ciertos productos agrícolas —como el jitomate y el tomate— junto con frutas y verduras han presionado las lecturas de precios en los primeros meses del año, pero que estos efectos suelen normalizarse cuando mejoran las cosechas.
La postura expresada por Mejía coincide con señales previas de la Junta de Gobierno, que en reuniones recientes ha optado por un enfoque de cautela al calibrar la tasa de política monetaria, buscando equilibrar riesgos al alza de la inflación con la debilidad de la actividad económica.
La decisión y el análisis de Banxico son observados de cerca por mercados e inversionistas, dado el impacto de la tasa de referencia en el costo del crédito y en la dinámica de la economía mexicana.

