Familiares de cerca de 40 migrantes —procedentes, según los reportes, de Cuba, Honduras y Ecuador— arribaron a la costa del municipio de Mazatán, en Chiapas, durante la primera semana de mayo de 2026 para iniciar búsquedas de campo y tratar de localizar a sus seres queridos desaparecidos desde diciembre de 2024.
De acuerdo con las fichas y testimonios recogidos por familiares, la última comunicación con varios de los migrantes ocurrió el 21 de diciembre de 2024, cuando se hallaban en la comunidad de San José El Hueyate y se disponían a cruzar por mar hacia el estado de Oaxaca. Desde entonces se desconoce su paradero.
Los parientes han organizado recorridos por zonas costeras y comunitarias y, en algunos casos, han ingresado a centros penitenciarios en Chiapas en busca de pistas sobre sus familiares. Las tareas de búsqueda, indican los organizadores, incluyen inspecciones por tierra y mar en localidades relacionadas con la ruta migratoria hacia el norte del país.
Entre las personas reportadas como ausentes figuran mujeres, hombres y menores de edad; las familias han solicitado el apoyo de autoridades y colectivos de búsqueda para fortalecer las labores de localización y para acceder a cualquier registro que permita seguir trazas sobre el destino del grupo.
Organizaciones de defensa de migrantes y medios han documentado que la zona costera de San José El Hueyate ha sido utilizada por redes de tráfico de personas para trasladar grupos hacia Oaxaca y, desde ahí, continuar la ruta hacia la frontera norte, lo cual incrementa el riesgo de desapariciones y la dificultad para rastrear a quienes viajan en condiciones irregulares.
Las familias mantienen la exigencia de investigaciones claras y coordinadas por parte de autoridades federales y estatales, y han anunciado que permanecerán en la región mientras continúan las labores de búsqueda.

