La Fiscalía General de la República (FGR) anunció la apertura de varias carpetas de investigación luego de que las autoridades del estado de Chihuahua confirmaran la participación de ciudadanos estadunidenses en un operativo contra un narcolaboratorio en la Sierra Tarahumara, realizado entre el 17 y el 19 de abril de 2026.
El operativo derivó en un accidente vial durante la madrugada del 19 de abril de 2026 que dejó cuatro personas muertas, entre ellas dos ciudadanos estadounidenses cuyos medios han identificado como agentes de inteligencia. El suceso provocó cuestionamientos sobre si su presencia fue autorizada por instancias federales.
La FGR informó que integró carpetas para investigar posibles irregularidades en el ejercicio de atribuciones y deslindar responsabilidades penales. Entre las indagatorias figura la revisión de si la Fiscalía estatal de Chihuahua excedió sus competencias al permitir la participación de extranjeros en acciones operativas en territorio nacional.
El caso escaló rápidamente al plano político: el gobierno federal ha pedido aclaraciones y la dirigente de un partido político anunció la promoción de un juicio político contra la gobernadora de Chihuahua por presuntas violaciones a la Ley de Seguridad Nacional. Por su parte, la gobernadora ha rechazado responsabilizarse y dijo no haber autorizado la presencia de agentes extranjeros.
Investigaciones oficiales y cronologías difundidas por la Fiscalía estatal indican que, antes del operativo, personal estadounidense estuvo en instalaciones de la Fiscalía local en al menos dos ocasiones. La FGR ha citado a declarar a decenas de personas que participaron en la operación mientras continúa el levantamiento de evidencias.
El episodio plantea interrogantes sobre los protocolos de cooperación con agencias extranjeras, la coordinación entre autoridades estatales y federales y las responsabilidades políticas y penales que puedan derivarse de la participación no autorizada de personal extranjero en operativos de seguridad.

