La FIFA confirmó que la relación laboral con Kevin Lamour, director general de operaciones del organismo, terminó el 17 de agosto de 2026, en medio de la crisis interna provocada por el proyecto de Gianni Infantino para abrir a inversores privados la explotación comercial de la Copa del Mundo y otros torneos internacionales.
Lamour, considerado el número tres de la FIFA, había expresado públicamente su oposición a la iniciativa, que finalmente fue descartada. Su salida profundiza las divisiones dentro del organismo a siete meses de las elecciones en las que Infantino busca un nuevo mandato.
“La FIFA puede confirmar que la colaboración entre la FIFA y Kevin Lamour, en calidad de director general de operaciones, llegó a su fin el 17 de agosto de 2026”, señaló un portavoz de la institución. El organismo agradeció sus dos años de servicio y afirmó que no realizaría más comentarios sobre el caso.
Lamour había cuestionado en julio el plan para crear una entidad comercial con participación de capital privado y lo calificó como “el proyecto de una sola persona”. También sostuvo que el personal de la FIFA fue engañado por la falta de transparencia con la que se preparó la propuesta.
El proyecto contemplaba ceder a inversionistas privados una participación en los derechos comerciales de las competiciones de la FIFA. La propuesta generó rechazo entre distintas confederaciones y federaciones nacionales antes de ser abandonada por Infantino.
La salida de Lamour ocurrió poco después de que la Federación Escocesa de Futbol retirara su respaldo al presidente de la FIFA. Además, la organización de derechos humanos FairSquare pidió que Infantino fuera inhabilitado, al considerar que ya alcanzó el límite estatutario de tres mandatos permitidos.
Lamour, exdirigente de la UEFA, asumió la dirección general de operaciones de la FIFA en noviembre de 2024. Desde ese cargo supervisaba áreas administrativas como asuntos jurídicos, comunicación y recursos humanos.
