El martes 5 de mayo de 2026 el Auditorio Ho Chi Minh de la Facultad de Economía de la UNAM fue sede del foro “¿Fracking en México?”, en el que participaron científicos, académicos, organizaciones civiles y representantes de comunidades que se consideran amenazadas por la expansión de la fractura hidráulica.
Los asistentes plantearon que la técnica implica alto consumo de agua, uso de sustancias químicas y efectos ambientales y sanitarios que ponen en riesgo a poblaciones y ecosistemas. Durante el encuentro expertos del Centro de Geociencias de la UNAM y otras instituciones cuestionaron la viabilidad económica y ambiental del fracking en México.
Representantes de la Red Nacional de Comunidades Envenenadas en Resistencia (Renacer), la Alianza Mexicana contra el Fracking, la Contraloría Nacional Autónoma del Agua y otras redes describieron la organización de comunidades de la Huasteca potosina, veracruzana y de otros estados para oponerse a proyectos que afecten sus territorios.
Los oradores señalaron además que las comunidades no han sido integradas en los paneles o comités convocados por instancias gubernamentales para evaluar la técnica, y advirtieron que la apertura a proyectos de extracción no convencional profundizaría la dependencia tecnológica y territorial del país.
El foro aparece en un contexto de debate público desde abril de 2026, cuando el gobierno federal anunció la evaluación de nuevas técnicas para la extracción de gas no convencional. Los participantes del encuentro exigieron que cualquier análisis científico incorpore criterios de protección hídrica, salud pública y derechos comunitarios.
Menos relevantes para el lector pero útiles para contexto: se discutieron alternativas energéticas y medidas de protección territorial, así como mecanismos legales que comunidades y organizaciones estudian para impedir la instalación de proyectos de fracking en sus regiones.

