La Profepa ordenó la clausura parcial y temporal del relleno sanitario de Chiltepeque el 14 de mayo de 2026 debido a deficiencias en el manejo de lixiviados, líquidos resultantes de la descomposición de residuos que pueden contaminar suelos y cuerpos de agua.
En respuesta, el gobierno del estado y autoridades municipales acordaron redistribuir la disposición de residuos: varios municipios de la zona conurbada comenzarán a trasladar sus desechos al relleno intermunicipal de Atlixco hasta que se completen los trabajos de control y mitigación en Chiltepeque.
La medida obligó a algunos municipios a anunciar ajustes temporales en la recolección de basura; en ciertos casos la recolección se suspendió de forma parcial o se programó de manera escalonada para evitar acumulaciones.
Autoridades estatales señalaron que las acciones son temporales y forman parte de trabajos de control de lixiviados y de ordenamiento técnico del sitio. También advirtieron sobre la necesidad de evaluar la capacidad del receptor alternativo en Atlixco y la posibilidad de planear ampliaciones o ajustes operativos para evitar sobrecargas.
Especialistas y organismos locales han señalado que el manejo integral de residuos en la región requiere inversiones y coordinación intermunicipal para prevenir riesgos sanitarios y ambientales, particularmente en temporada de lluvias cuando el riesgo de escurrimiento aumenta.
Se espera que las autoridades municipales y estatales publiquen calendarios actualizados de recolección y los plazos estimados para la reapertura parcial o definitiva del relleno de Chiltepeque.

