El 4 de mayo de 2026, desde la Novena Zona Militar en Culiacán, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, dijo que el gobierno federal no contaba con indicios o sospechas que vincularan al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, con el crimen organizado.
La declaración se produce tras señalamientos públicos realizados desde Estados Unidos contra Rocha Moya y otros funcionarios estatales, que llevaron al mandatario a solicitar licencia temporal a principios de mayo de 2026.
García Harfuch aseguró además que no había registros de obstrucción por parte de autoridades locales en las operaciones federales y que la coordinación en materia de seguridad con el gobierno estatal se mantuvo, según lo explicado durante la conferencia de prensa en Culiacán.
El gobierno federal anunció que reforzaría la presencia y las acciones de seguridad en Sinaloa para garantizar la estabilidad en la entidad mientras se revisan los hechos denunciados internacionalmente.

