En una conferencia celebrada en la Novena Zona Militar de Culiacán el 4 de mayo de 2026, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, afirmó que el gobierno federal no tenía indicios ni sospechas que relacionaran al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, con el crimen organizado.
García Harfuch dijo que, desde el inicio de la administración actual, hubo coordinación con las autoridades estatales y que en más de 14 reuniones del Gabinete de Seguridad no se presentaron pruebas ni obstrucciones en los operativos. También señaló que Rocha Moya permanece en Sinaloa, no tiene fuero constitucional y cuenta con protección de escoltas de la Guardia Nacional por una recomendación de seguridad.
Las declaraciones del funcionario se producen después de acusaciones públicas de autoridades de Estados Unidos que señalan presuntos vínculos entre funcionarios sinaloenses y grupos delictivos. García Harfuch descartó que, hasta el momento, las autoridades federales hayan encontrado indicios que confirmen esas aseveraciones.
Durante el mensaje, el secretario afirmó que no se ha registrado un aumento significativo de la violencia en la entidad tras la separación temporal de Rocha Moya de su cargo, aunque se han reforzado medidas de seguridad en la región.
Las investigaciones relacionadas con las acusaciones en Estados Unidos siguen su curso en las instancias correspondientes; el gobierno federal, según García Harfuch, esperará los resultados oficiales antes de tomar otras determinaciones.

