El lunes 11 de mayo de 2026 fueron localizados los cuerpos de cuatro hombres abandonados sobre la carretera federal Chilapa–Tlapa, a la altura de la comunidad de Papaxtla, en el municipio de Chilapa de Álvarez, Guerrero.
El hallazgo se produce en el marco de una escalada de violencia en la Montaña Baja de Guerrero, donde grupos armados han obligado a comunidades nahuas a abandonar sus localidades. Las cifras de desplazados varían según distintos reportes, desde decenas hasta más de mil personas.
Organizaciones y autoridades locales informaron además sobre la desaparición de integrantes de la policía comunitaria; se presume que al menos dos de los cuerpos podrían corresponder a integrantes que habían sido reportados como desaparecidos días antes.
Un abogado agrario y representantes de comunidades indígenas acusaron omisiones por parte de autoridades municipales, estatales y federales y afirmaron que existen presuntas relaciones entre autoridades locales y el grupo criminal identificado como “Los Ardillos”. Las autoridades federales han señalado que grupos como “Los Ardillos” y “Los Tlacos” están detrás de la violencia en la zona y han reforzado la presencia de fuerzas de seguridad en la región.
La situación mantiene rutas cerradas temporalmente y preocupa por el aumento del desplazamiento forzado y la inseguridad en la región. Se espera un pronunciamiento oficial adicional sobre las investigaciones y las medidas de protección a las comunidades afectadas.

