Edimar Rocha Martins, un albañil brasileño de 49 años, recorrió alrededor de 2 mil 100 kilómetros desde Imperatriz, en Maranhão, hasta Belo Horizonte, en Minas Gerais, para conocer a una mujer con la que creía mantener una relación por internet. Al llegar el domingo 11 de octubre de 2026, descubrió que Jéssica Fazendeira era un personaje creado mediante inteligencia artificial.
El perfil difundía videos en redes sociales como Kwai y Facebook, en los que la supuesta mujer hablaba de una vida en el campo e invitaba a sus seguidores a mudarse con ella. Edimar interpretó esas publicaciones como una oportunidad para iniciar una nueva etapa y decidió viajar hasta la capital de Minas Gerais.
El perfil reconoció que se trataba de un personaje digital
Después de que el caso se hizo público, la cuenta de Jéssica Fazendeira difundió un video en el que explicó que el personaje había sido creado con inteligencia artificial. La persona responsable del perfil sostuvo que no había mantenido conversaciones privadas con sus seguidores y que el contenido tenía como objetivo generar interacción y promover ventas en plataformas digitales.
Sin embargo, existen versiones distintas sobre el contacto que motivó el viaje. Edimar afirmó que había establecido comunicación con la supuesta mujer, mientras que el administrador del perfil negó haberlo invitado personalmente a trasladarse a Belo Horizonte.
Autoridades ayudaron al trabajador a regresar
En Belo Horizonte, Edimar no encontró a la mujer que buscaba y se quedó sin recursos para pagar su regreso. La Unidad de Atención y Acogida al Migrante de la Alcaldía de Belo Horizonte gestionó un boleto de autobús para que pudiera salir de la ciudad.
El trabajador abordó un autobús el martes 13 de octubre con destino a Araguatins, en Tocantins, municipio donde nació. Posteriormente, tras presentar malestar durante el trayecto, continuó su viaje hasta Imperatriz, donde llegó el jueves 15 de octubre y se quedó con familiares.
El caso expone los riesgos de confiar en perfiles digitales cuya identidad no ha sido verificada, especialmente cuando utilizan imágenes, voces y respuestas generadas con inteligencia artificial para aparentar una relación personal.
