El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) difundió una guía para identificar el distrés, un tipo de estrés negativo, crónico o agobiante que supera la capacidad de adaptación de la persona y afecta su funcionamiento cotidiano.
De acuerdo con Eunice Itzel Valle Arteaga, directora del Hospital de Psiquiatría “Morelos” del IMSS, el distrés se manifiesta con cambios en el ánimo, en la interacción cotidiana y en hábitos que con frecuencia pasan desapercibidos, y puede provocar tanto malestar psicológico como síntomas físicos.
Entre los signos y síntomas que el IMSS advierte están las alteraciones del sueño, irritabilidad, aislamiento, disminución del rendimiento escolar o laboral y conflicto en relaciones interpersonales. También pueden aparecer molestias físicas como gastritis, dolores de cabeza y molestias lumbares, además de pensamientos perseverantes y dificultades para mantenerse en el presente.
Para prevenir el distrés, el IMSS recomienda medidas de higiene de vida: mantener un sueño reparador (se sugiere, en guías del instituto, alrededor de 7 a 8 horas en adultos), evitar el uso de pantallas nocturnas y las múltiples alarmas, conservar horarios regulares de alimentación y reducir demandas laborales excesivas. Asimismo, el instituto sugiere disminuir el sedentarismo para favorecer la interacción y el bienestar emocional.
El IMSS pide especial atención familiar para la detección oportuna de señales que indiquen la necesidad de apoyo y orientación profesional.
Se debe buscar atención profesional cuando el malestar afecta funciones básicas: alteraciones significativas en el sueño, en la alimentación o en la capacidad de disfrute; aislamiento creciente; irritabilidad marcada; problemas laborales o académicos vinculados al estado emocional; conflictos interpersonales persistentes o la aparición de síntomas físicos asociados.
El IMSS enfatiza que la identificación temprana y el acompañamiento pueden facilitar alternativas de tratamiento y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por distrés.

