El 27 de abril de 2026, Irán presentó una propuesta que busca reabrir el estrecho de Ormuz a cambio del levantamiento del bloqueo naval y el fin de la guerra. Según lo informado por múltiples reportes internacionales, la oferta incluiría posponer para más adelante las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
La propuesta habría sido transmitida a Estados Unidos mediante mediadores regionales y plantea, en términos generales, dos condiciones: la eliminación de las restricciones al tránsito marítimo hacia puertos iraníes y un acuerdo para terminar las operaciones bélicas entre las partes.
El gobierno estadounidense convocó a su equipo de seguridad para evaluar la respuesta. Por el momento no se ha confirmado una aceptación, y las autoridades advierten que cualquier arreglo deberá resolver garantías sobre la no proliferación y la seguridad del tránsito marítimo.
El cierre parcial del estrecho de Ormuz y las medidas navales han reducido de manera notable el paso comercial en el área, con impactos en los precios energéticos y la logística global. Además, en el frente regional se reportaron operaciones militares contra posiciones de grupos alineados con Irán en el este del Líbano, lo que mantiene alta la tensión en la región.
Si la oferta prospera, podría aliviar la presión sobre las rutas comerciales y los mercados energéticos; sin embargo, la postergación de las negociaciones nucleares deja abierta la cuestión central que motivó el conflicto, por lo que el acuerdo, en caso de concretarse, sería sólo un paso en un proceso diplomático más largo.

