El Ministerio de Exteriores de Israel informó que los activistas extranjeros de la Flotilla Global Sumud comenzaron a ser deportados desde instalaciones en el sur del país tras su detención en alta mar y su traslado a puertos y centros de detención en días recientes.
Según organizaciones legales que representan a los detenidos y reportes internacionales, son aproximadamente 430 personas de unas 40 nacionalidades las que fueron retenidas y están siendo procesadas para su salida del país, entre ellas ciudadanos de Europa, Asia y América.
La decisión de acelerar las deportaciones llegó después de la difusión de un video en el que el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben‑Gvir, aparece junto a los activistas maniatados y en el suelo; la grabación provocó condenas y reprobaciones diplomáticas por parte de varios gobiernos y organismos internacionales.
Fuentes oficiales indicaron que muchos de los activistas fueron trasladados al aeropuerto de Ramon, en el extremo sur de Israel, para su salida en vuelos civiles; informes señalan que algunos fueron fletados por Turquía hacia Estambul.
El suceso se produce en el contexto de intentos reiterados de organizaciones civiles por romper el bloqueo naval impuesto por Israel sobre la Franja de Gaza. Organizaciones de defensa de derechos humanos y los equipos legales de la flotilla han denunciado malos tratos, humillaciones y uso excesivo de la fuerza durante las detenciones.
Las reacciones internacionales incluyen llamadas a respetar los derechos de los detenidos y a investigar el trato dado a los activistas. Autoridades israelíes sostienen que actuaron conforme a la ley y a la seguridad nacional.
Se seguirá actualizando la información a medida que se completen las repatriaciones y las autoridades proporcionen más detalles sobre el número, nacionalidades y estado jurídico de los participantes.

