El 20 de mayo de 2026, una Marcha Federal por la salud pública congregó a miles de personas en Buenos Aires y en diversas capitales provinciales en rechazo a los recortes presupuestarios aplicados por el gobierno nacional.
La movilización reunió a personal sanitario, médicos y enfermeras con delantales blancos, asociaciones de pacientes, sindicatos, estudiantes y jubilados que denunciaron el vaciamiento de programas, la falta de insumos y la suspensión de medicamentos en centros públicos.
Autoridades hospitalarias y representantes gremiales advirtieron que, ante la falta de envío de los recursos previstos en el presupuesto, algunos hospitales universitarios y servicios podrían quedar al borde del colapso si no se normaliza la transferencia de fondos.
Los manifestantes avanzaron desde el Ministerio de Salud hacia Plaza de Mayo en la ciudad de Buenos Aires; además de la capital, hubo concentraciones en distintas provincias donde reclamaron la reversión de los recortes y la protección de programas que atienden a población infantil, personas mayores y pacientes crónicos.
Los organizadores anunciaron medidas de seguimiento en caso de no obtener respuestas: asambleas, paros parciales y nuevas movilizaciones en las próximas semanas para presionar por la restitución de recursos y la garantía de atención pública.

