Un juez federal ordenó que no se deportara, de forma temporal, a José Trinidad Rojas Pliego, uno de los tres pasajeros que presenciaron el tiroteo ocurrido el 7 de julio de 2026 en Houston, en el que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mató a tiros al trabajador mexicano Lorenzo Salgado Araujo.
El juez de distrito Keith Ellison determinó que Rojas Pliego debe permanecer bajo custodia en el Distrito Sur de Texas mientras se resuelve su petición de hábeas corpus, y ordenó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que detuviera cualquier intento de deportación en tanto se define su situación.
El tiroteo ocurrió durante una operación de supervisión de inmigración en la que, según comunicados oficiales, los agentes intentaron detener una camioneta; ICE informó que el conductor trató de evadir el arresto y habría intentado embestir a un agente, versión que ha sido objeto de cuestionamientos y revisión por autoridades locales y federales.
Documentos judiciales y reportes indican que los otros dos ocupantes de la camioneta —identificados como Daniel Tirado Pantoja y Víctor Salgado— también permanecen detenidos y buscan mecanismos legales o visas que los protejan de la deportación mientras colaboran como testigos del caso.
Autoridades federales han señalado que la operación buscaba a presuntos indocumentados de origen guatemalteco; el hecho motivó investigaciones adicionales por parte del FBI y la apertura de pesquisas locales e internacionales. Familias y organizaciones civiles han convocado vigilias y exigido una investigación independiente sobre el uso de la fuerza.
El caso sigue bajo revisión por distintos órganos de justicia e inmigración; la decisión del juez Ellison frena de momento cualquier expulsión de uno de los testigos mientras avanzan los recursos legales y las pesquisas relacionadas con la muerte de Salgado Araujo.

