Mientras muchos se apresuran a dejar su encargo actual y saltar al siguiente, la senadora bajacaliforniana, Julieta Ramírez, asumió la vocería del Grupo Parlamentario de Morena en el Senado para acompañar a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la dirigente de Morena, Ariadna Montiel, en estas semanas, cuando el trumpismo estadounidense y, sobre todo, el mexicano intentarán desgastar la popularidad de la 4T.
A semanas del Mundial y de la ratificación del T-MEC, sectores republicanos y el McPRIAN han atizado la campaña de desgaste contra el movimiento encabezado por Sheinbaum. La derecha no cambió su narrativa: la amplificó, la articuló con cierto aparato estadounidense.
Resulta evidente que busca aprovechar la vitrina del Mundial para fisurar la alta aprobación de la presidenta, tanto nacional como internacionalmente.
En ese escenario, la senadora Julieta Ramírez asumió la vocería. Su primera aportación fue convocar a unirse virtualmente a la marcha encabezada por Ariadna Montiel en Chihuahua, el sábado 16 de mayo, para exigir juicio político a la gobernadora Maru Campos.
A la convocatoria conjunta, entre la vocería del Senado y la Secretaría de Comunicación del CEN de Morena, dirigida por Camila Martínez, se sumaron el Instituto Nacional de Formación Política, el Consejo Nacional, la vocería del Grupo Parlamentario en el Congreso de la CDMX, senadoras, senadores, diputadas y diputados federales y locales, intelectuales mexicanos y extranjeros, colectivos juveniles de Morena en varios estados, la 4TV, influencers y medios independientes. Todo esto en apenas día y medio.
Recién asumido el cargo, y a través de la comunicación, logró articular un ejercicio de colaboración nacional e interinstitucional para respaldar con eficacia a la dirigencia de su partido. Llegando y marcando la diferencia; demostrando con resultados por qué merece los triunfos que le esperan.
Así, Julieta Ramírez no solo es una senadora del movimiento, sino una de sus principales voceras nacionales. Orgullo bajacaliforniano.

