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La marcha de la economía estadounidense: de la era industrial a la sobrecapacidad estructural

Las series históricas de producción industrial, capacidad instalada y tasas de utilización revelan una transformación profunda en la economía de Estados Unidos: lo que en las décadas de 1960 y principios de 1970 fue una expansión industrial sostenida, con elevados niveles de utilización de la capacidad productiva, ha derivado en las últimas décadas hacia un escenario de sobrecapacidad estructural.

El cambio no fue súbito. Las crisis petroleras de 1973–1975 y 1979–1982 marcaron puntos de inflexión que desaceleraron la producción mientras la capacidad instalada siguió creciendo. A partir de las reformas y la reestructuración económica de las décadas de 1980 y 1990, junto con la automatización y la relocalización de fábricas hacia México y Asia, la relación entre capacidad y demanda se alteró de forma persistente.

La globalización productiva y el ascenso de China como plataforma manufacturera a comienzos del siglo XXI profundizaron la tendencia: aunque la producción total puede haber mostrado picos recientes, la participación del empleo manufacturero y la proporción de capacidad utilizada han sufrido una pérdida relativa de dinamismo. Datos oficiales de la Reserva Federal (serie G.17 sobre producción industrial y utilización de capacidad) muestran la evolución de estos indicadores hasta 2025 y respaldan la existencia de una utilización de capacidad menor respecto a los niveles históricos máximos.

El resultado es un patrón en el que la capacidad instalada continúa creciendo pero la economía enfrenta dificultades para absorberla plenamente. Ese rasgo estructural se combina con una creciente importancia del sector financiero en la generación de rentas, lo que algunos especialistas describen como financiarización de la economía.

Las implicaciones son múltiples: presiones sobre el empleo manufacturero, retos para la inversión productiva y la necesidad de políticas públicas que incentiven la demanda agregada, la reconversión tecnológica y la formación de capital humano. Entender la evolución desde 1960 hasta 2025 permite apreciar por qué las soluciones requieren medidas de largo plazo y coordinación internacional en cadenas productivas.

La marcha de la economía estadounidense: de la era industrial a la sobrecapacidad estructural