Un columnista plantea que errores de la administración estadounidense han desembocado en un conflicto con Irán que ya genera costos humanos y perturbaciones económicas a escala global.
El texto subraya que la escalada militar y las políticas comerciales asociadas han interrumpido cadenas de suministro y afectado la producción de petróleo, gas y fertilizantes, elementos clave para los mercados y sistemas alimentarios internacionales.
Según el análisis, estas consecuencias agravan presiones inflacionarias que aún no se han normalizado y pueden obligar a bancos centrales a mantener o elevar tasas, con efectos de largo plazo en la asequibilidad y la recuperación económica.
Además, el autor advierte que el retorno a decisiones unilaterales y a políticas sin controles institucionales debilita la gobernanza democrática y aumenta el riesgo de errores de cálculo que generan daños masivos.
La columna cierra señalando que, aun si el conflicto terminara pronto, las secuelas en infraestructura, comercio y confianza pública podrían persistir durante años.

