El capitán Marcos, representante del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), difundió un comunicado en el que cuestiona la celebración del Mundial de Fútbol 2026 y advierte que los problemas sociales del país no quedarán escondidos por el gran evento.
En su texto, publicado en días recientes, Marcos sostuvo que “la realidad del país no puede ocultarse con el futbol” y planteó que lo más importante del torneo ocurrirá fuera de los estadios, “en las calles y en los campos”, donde —dijo— se celebrará la memoria, la lucha, la resistencia y la rebeldía.
El comunicado critica la mercantilización del deporte y señala que, mientras en lo profesional la disputa gira en torno a televisoras y marcas, en las canchas de barrio se ha convertido en un espacio de conflicto social. Marcos también mencionó situaciones de violencia y de desplazamiento que, advirtió, no desaparecerán por el evento internacional.
El pronunciamiento incluye además referencias a conflictos locales —como detenciones de vecinos que defendieron espacios comunitarios— y a colectivos que mantienen demandas públicas, como las madres buscadoras y el magisterio democrático, que, según el texto, seguirán pidiendo atención más allá del espectáculo deportivo.
El Mundial 2026 será inaugurado el 11 de junio de 2026 en el Estadio Ciudad de México; el comunicado del EZLN se produce en el contexto de un país que, según distintos actores sociales, enfrenta tensiones por desalojos, militarización y la creciente atención pública asociada al torneo.

