Una disputa interna en Morena marca el inicio de la carrera por la gubernatura de Michoacán 2027, con fricciones abiertas entre el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y el senador Raúl Morón.
La dirección estatal y nacional del partido se preparan para la convocatoria de registro de aspirantes en junio, para elegir al llamado “coordinador de defensa de la transformación”, la figura que encabezará la candidatura. En ese contexto, la disputa se mueve entre una estructura oficial, vinculada a la Casa de Gobierno, y otra cercana al senador Morón.
Morón ha reconocido que mantiene una “relación distante” con el gobernador y dijo que “no quiere que sea yo”, en referencia a la oposición del mandatario a su postulación. Desde el entorno del gobernador se han sugerido además candidaturas femeninas con perfiles como secretarias estatales y legisladoras.
Los partidos aliados, en particular el Partido del Trabajo y el Partido Verde, exigen ser tomados en cuenta en la definición y proponen resolver la designación mediante encuestas o acuerdos de coalición. Fuentes políticas consultadas señalan que la medición y la negociación al interior de la alianza serán determinantes.
Entre los nombres que aparecen en la baraja figuran tanto cuadros del propio gobierno estatal como figuras con respaldo territorial; también se menciona al fiscal del estado como actor relevante en la dinámica política, dado su papel en investigaciones locales que han tensionado el ambiente electoral.
La disputa anticipa una contienda interna competitiva y con riesgo de fractura si no se alcanzan acuerdos entre las distintas corrientes dentro de Morena y sus aliados de cara a 2027.

