Participantes de la Flotilla Global Sumud informaron que, tras ser interceptados por fuerzas israelíes en aguas internacionales en episodios registrados a finales de abril y a mediados de mayo de 2026, varios detenidos fueron sometidos a violencia física, humillaciones y agresiones sexuales mientras permanecieron bajo custodia.
En comunicados y testimonios reunidos por la organización, se denunció un patrón de abusos que incluiría al menos 15 agresiones sexuales, disparos de balas de goma a corta distancia, descargas eléctricas con pistolas táser, lanzamiento de granadas aturdidoras contra grupos de detenidos, posiciones de estrés mantenidas por horas bajo luz intensa, y registros o humillaciones de carácter sexual.
La Global Sumud y organizaciones jurídicas que atendieron a liberados documentaron relatos de strip searches, tocamientos y episodios que varios participantes describieron como violaciones. Las víctimas recibieron atención y parte de la documentación fue difundida por la propia organización para respaldar las denuncias.
El gobierno de Israel negó las acusaciones y señaló que sus fuerzas actuaron conforme a sus protocolos; sin embargo, ONG y abogados que representan a activistas han pedido investigaciones independientes y acreditación de los hechos por parte de organismos internacionales.
La operación de intercepción de la flotilla forma parte de intentos recurrentes por parte de grupos civiles de desafiar el bloqueo a Gaza. Las detenciones y denuncias han sido cubiertas por múltiples medios internacionales y por la propia organización, que ha publicado comunicados y testimonios desde Estambul.
La situación ha generado llamados a una investigación imparcial y al seguimiento por parte de organizaciones de derechos humanos. Las autoridades nacionales de algunos países cuyos ciudadanos participaron han confirmado el regreso de activistas y el registro de denuncias formales.

