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Migrantes reconstruyen viviendas precarias en Ceuta tras incendios en sus asentamientos

Más de mil migrantes comenzaron a reconstruir viviendas precarias en la playa de Benítez, en Ceuta, después de que una oleada de incendios destruyera decenas de estructuras improvisadas en distintos asentamientos de la ciudad. La mayoría de las personas afectadas procede de Marruecos y de países del África subsahariana.

Los nuevos refugios fueron levantados con cañas, madera, cartón recuperado y bolsas de plástico, materiales utilizados para protegerse del frío durante la noche. En la zona se han instalado hasta un centenar de chabolas, según reportes difundidos el 12 y el 13 de septiembre de 2026.

La playa de Benítez se encuentra junto a la de El Trampolín, donde ya se concentra un asentamiento de cientos o miles de personas que carecen de espacio en los recursos oficiales de acogida. La expansión hacia Benítez busca crear un lugar donde dormir mientras continúan las gestiones para habilitar nuevas instalaciones.

Los incendios registrados durante la madrugada del 11 de septiembre afectaron asentamientos ubicados en diferentes puntos de Ceuta. En el polígono del Tarajal, al menos 42 viviendas improvisadas quedaron calcinadas, además de ocho vehículos y cuatro contenedores; las causas de los fuegos no habían sido aclaradas.

El Gobierno trabaja en la construcción de un albergue temporal en el puerto de Ceuta con capacidad para más de mil personas. Mientras concluyen las obras, quienes permanecen en las playas dependen de la ayuda de organizaciones humanitarias que distribuyen alimentos, agua y mantas.

La organización No Name Kitchen denunció además un episodio de boicot e insultos contra sus activistas por parte de dos patrullas militares. La situación mantiene la presión sobre las autoridades, que buscan trasladar a los migrantes fuera de los asentamientos informales y ofrecerles una alternativa de alojamiento.