Una misión civil de observación integrada por organizaciones de derechos humanos documentó agresiones, amenazas y actos de discriminación contra comuneros tepehuanos y wixárikas en San Lorenzo Azqueltán, municipio de Villa Guerrero, Jalisco.
El grupo de observadores registró advertencias directas contra autoridades tradicionales y la existencia de un clima de inseguridad que, afirmaron, incluye amenazas de muerte y hostigamiento. Señalaron que opositores a la restitución territorial han ofrecido recompensas por la “cabeza” de líderes comunales —cantidad reportada en la misión: 100,000 pesos— y recordaron el homicidio del representante agrario Marcos Aguilar Rojas el 26 de noviembre de 2025; su hermano resultó herido en ese ataque.
Durante su estancia en la comunidad, los observadores sostuvieron espacios de diálogo con autoridades estatales y demandaron la implementación de medidas urgentes para proteger a la población indígena, avanzar en la titulación de sus tierras y sancionar a los responsables de las agresiones.
San Lorenzo Azqueltán mantiene un reclamo agrario histórico por sus tierras ancestrales desde 1951; en 2015 la comunidad reactivó procedimientos judiciales ante el Tribunal Unitario Agrario y desde entonces ha documentado invasiones, desplazamientos, desapariciones y otros actos de violencia relacionados con la defensa del territorio.
Las organizaciones que integraron la misión advirtieron que, pese a la apertura de instancias estatales para dialogar, la magnitud de los hechos exige acciones concretas, coordinadas y sostenidas que garanticen el derecho a la vida, la seguridad y la posesión de sus bienes comunales.

