Una Misión Civil de Observación realizada en mayo de 2026 registró una escalada de violencia, amenazas y prácticas de despojo contra la comunidad indígena de San Lorenzo Azqueltán, en el municipio de Villa Guerrero, Jalisco. Las organizaciones que participaron informaron que líderes comunales han recibido advertencias y amenazas de muerte.
Los observadores documentaron incidentes que incluyen agresiones físicas, hostigamiento y la existencia de recompensas por atacar a autoridades tradicionales; en comunicados de la misión se menciona que se ofrecieron 100,000 pesos por la “cabeza” de dirigentes comunales. También recordaron el homicidio del representante agrario Marcos Aguilar Rojas, ocurrido el 26 de noviembre de 2025, como parte del patrón de violencia en la zona.
Las agrupaciones señalaron que la conflictividad tiene raíces en un litigio agrario y en intereses locales que han derivado en invasiones territoriales, amenazas y criminalización de la defensa del territorio por parte de comuneros tepehuanos y wixaritari.
Durante la misión hubo interlocución con autoridades estatales; las organizaciones reconocieron cierta disposición al diálogo pero advirtieron que hacen falta acciones concretas, coordinadas y sostenidas para garantizar la seguridad, el reconocimiento territorial y la protección de defensores del territorio.
Las organizaciones participantes exigieron medidas urgentes de protección para las personas en riesgo, la investigación y sanción de los responsables de agresiones y asesinatos, y la restitución de derechos territoriales que la comunidad reclama desde hace años.

