Una ola de calor precoz y de gran intensidad afectó Europa occidental a finales de mayo de 2026, con registros de temperatura inusuales para la época y consecuencias en la salud pública. El episodio alcanzó su pico entre el 27 y el 29 de mayo, cuando numerosas estaciones meteorológicas marcaron valores por encima de las medias estacionales.
La subida térmica está asociada a una “cúpula de calor” que atrapó aire cálido del norte de África bajo un sistema de altas presiones sobre la región. En varios países se rompieron récords de temperatura para mayo y las autoridades activaron avisos y medidas para proteger a la población vulnerable.
Entre las medidas tomadas en Italia figuran la declaración de alertas de máximo riesgo (alerta roja) en varias ciudades y restricciones temporales a trabajos al aire libre durante las horas de mayor insolación. En Francia y el Reino Unido las autoridades informaron de muertes vinculadas directa o indirectamente al calor y de un aumento de hospitalizaciones. En Portugal se registraron puntos con temperaturas alrededor de 40 °C.
Los meteorólogos han advertido que eventos de calor tan tempranos y extremos podrían volverse más frecuentes e intensos por el cambio climático, lo que plantea retos para la salud pública y la infraestructura urbana antes de la temporada estival.
Consejos prácticos para estos días: hidratarse con frecuencia, evitar la exposición prolongada al sol entre las 12:00 y las 16:00 horas, proteger a grupos vulnerables (personas mayores, niños y enfermos crónicos) y seguir las indicaciones de los servicios meteorológicos y de salud locales.

