La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos dijo en un informe que la actuación de las fuerzas israelíes en Gaza, entre el 7 de octubre de 2023 y mayo de 2025, genera “serias preocupaciones” sobre el posible incumplimiento de la obligación de prevenir actos que puedan encuadrarse en la Convención sobre el Genocidio.
El alto comisionado, Volker Türk, instó a Israel a garantizar “con efecto inmediato” que su ejército no cometa actos de genocidio y a adoptar todas las medidas necesarias para prevenir y castigar la incitación a ese delito. El informe también señaló indicios de “limpieza étnica” en zonas de Gaza y en la Cisjordania reocupada.
El documento cubre el periodo posterior al ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y señala que, pese a un cese de hostilidades que redujo la violencia general, las violaciones graves de derechos humanos y la destrucción de infraestructura continuaron de manera sostenida.
La Oficina de Derechos Humanos recordó la orden provisional emitida por la Corte Internacional de Justicia en 2024 y pidió a Israel que la cumpla plenamente para prevenir actos de genocidio en la Franja de Gaza. Asimismo, el informe advierte sobre el uso del hambre y el bloqueo como tácticas que pueden constituir crímenes de guerra y, en determinadas circunstancias, equivaler a genocidio.
El reporte también documenta violaciones cometidas por grupos armados palestinos, incluidos abusos contra rehenes, pero centra la mayor parte de sus conclusiones en las acciones de las fuerzas israelíes y sus efectos sobre la población civil.
El informe ha provocado reacciones internacionales y plantea pedidos a terceros Estados para que ejerzan su influencia y detengan transferencias de armamento que, según la Oficina de Derechos Humanos, facilitan las violaciones del derecho internacional humanitario.
Información adicional, como cifras de víctimas y detalles cronológicos, se describen en el propio informe de la Oficina del Alto Comisionado.

