Dirigentes del Partido Acción Nacional (PAN) emitieron un respaldo público a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia “Maru” Campos, y rechazaron las acusaciones formuladas por la dirigencia de Morena, que calificó la participación de agentes extranjeros en un operativo como una posible “traición a la patria”.
La controversia escaló tras un operativo en la sierra de Chihuahua en el que participaron agentes extranjeros y que dejó varias muertes. La Fiscalía General de la República (FGR) ha citado a declarar a cerca de 50 funcionarios y elementos que participaron en el despliegue, como parte de la averiguación sobre la presencia no autorizada de personal foráneo.
En respuesta a las críticas de Morena, la cúpula panista calificó las imputaciones como una estrategia política para distraer la atención de investigaciones contra funcionarios de otros estados. Voceros del PAN dijeron que la gobernadora actuó en defensa de la seguridad pública y que las acusaciones buscan politizar un asunto de seguridad.
Por su parte, la dirigente nacional de Morena sostuvo que la gobernadora debe rendir cuentas y enfrentar las investigaciones correspondientes; la disputa dejó en claro la polarización política que rodea al caso y la presión sobre autoridades locales y federales para aclarar los hechos.
Autoridades de seguridad federales informaron que se investiga el alcance y la coordinación de las operaciones en terreno, así como si se respetó el marco jurídico nacional en la participación de agentes extranjeros. El Senado y otras instancias legislativas también han solicitado reportes y explicaciones sobre lo sucedido.
La crisis diplomática y política que generó el incidente mantiene abiertas varias líneas de investigación y manifestaciones públicas tanto en Chihuahua como en la capital, mientras los partidos enfrentan el pulso político por la interpretación y consecuencias del operativo.

