El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aseguró en Culiacán el 4 de mayo de 2026 que el Gobierno federal no contó con “ningún indicio” que relacionara al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, con el crimen organizado.
La declaración se produjo durante una reunión del Gabinete de Seguridad en la Novena Zona Militar, en la que las autoridades federales afirmaron que continuarán la coordinación institucional y el seguimiento de las investigaciones en la entidad.
La Fiscalía General de la República mantiene abiertas pesquisas relacionadas con inmuebles y otras diligencias vinculadas a los señalados por autoridades estadounidenses, que la semana previa solicitaron la detención provisional con fines de extradición de Rocha Moya y otros funcionarios.
Ante las acusaciones internacionales, el gobierno federal implementó medidas de protección para Rocha Moya y anunció reforzamiento de la presencia de seguridad en Sinaloa, a la vez que afirmó que no había indicios internos que hubieran motivado investigaciones previas contra el mandatario con licencia.
La visita del Gabinete de Seguridad y las declaraciones de Harfuch se dan en un contexto de atención especial a Sinaloa, donde las autoridades han intensificado operativos y seguimientos por la situación de violencia y las investigaciones en curso.

