El papa León XIV pidió este domingo 9 de agosto de 2026 a Ucrania y Rusia detener los ataques contra objetivos civiles, respetar el derecho humanitario y abrir paso a la diplomacia, ante la multiplicación de muertes y heridas entre la población, incluidos niños.
Durante el Ángelus celebrado en la Plaza de San Pedro, el pontífice expresó su solidaridad con las familias de las víctimas, las personas heridas y quienes sufren por el conflicto en curso. “La guerra sólo genera más guerra y provoca un enorme sufrimiento”, afirmó.
León XIV sostuvo que los episodios trágicos en Ucrania y Rusia se suceden y se multiplican, con un impacto cada vez mayor sobre la población civil. Por ello, llamó a ambas partes a poner fin a los ataques contra objetivos civiles y a detener la espiral de violencia.
El llamado ocurrió después de un nuevo intercambio de ataques durante la noche del sábado al domingo. En la región rusa de Bélgorod, drones ucranianos dejaron cinco personas muertas y alrededor de dos docenas de heridas, entre ellas un niño de cuatro años.
En Járkiv, misiles rusos impactaron un edificio de departamentos en el distrito de Saltivskyi, con un saldo de dos personas fallecidas y 13 heridas. En Odesa, ocho personas resultaron heridas tras una serie de impactos de misiles y drones en la ciudad y zonas cercanas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, ha solicitado más sistemas de defensa Patriot para proteger a la población frente a los ataques con misiles. También ha planteado fabricar munición para esos sistemas en Ucrania o emplear Starlink para operaciones contra lanzadores de misiles dentro de Rusia.
Además de referirse a Ucrania y Rusia, el Papa manifestó preocupación por la situación en Sudán, especialmente en la ciudad de El Obeid. Pidió establecer corredores humanitarios y llamó a la comunidad internacional a respaldar los esfuerzos para conseguir un alto el fuego inmediato.
León XIV concluyó su llamado con una invitación a sustituir la violencia por el diálogo y la negociación, con el objetivo de avanzar hacia una paz duradera.
