Investigadores del Instituto de Biotecnología de la UNAM obtuvieron una patente mexicana para un proceso biotecnológico que utiliza la bacteria Klebsiella sp. AqSCr en la transformación de cromo hexavalente y otros metales pesados a formas menos tóxicas y más fáciles de remover.
El desarrollo surgió a partir de estudios realizados en acuíferos contaminados de San Francisco del Rincón, Guanajuato, donde permanecen residuos peligrosos asociados con la operación de Química Central de México. El sitio acumuló cerca de 300 mil toneladas de residuos con cromo hexavalente, un compuesto que puede disolverse en el agua y desplazarse hacia el subsuelo.
Una bacteria especializada en ambientes contaminados
El equipo encabezado por Katy Juárez López identificó la cepa Klebsiella sp. AqSCr en la zona afectada. La bacteria mostró capacidad para reducir el cromo hexavalente, también identificado como cromo VI, y transformarlo en cromo III, una forma menos móvil que puede ser retirada con mayor facilidad.
Además del cromo, el proceso puede intervenir en la transformación de selenio, uranio, vanadio y arsénico. La cepa fue depositada en una colección nacional de microorganismos y cuenta con una patente relacionada con su uso potencial en tareas de biorremediación.
La biorremediación emplea organismos vivos, como bacterias, hongos o plantas, para tratar suelos, agua y otros espacios afectados por contaminantes. En este caso, la bacteria actúa sobre metales que pueden permanecer disueltos o dispersarse en el ambiente, con el objetivo de convertirlos en formas más estables o menos tóxicas.
El desafío ambiental en Guanajuato
La problemática de Química Central comenzó a ser atendida por autoridades ambientales desde 2014, cuando la empresa fue clausurada por almacenar residuos peligrosos a cielo abierto y sin las condiciones de seguridad requeridas. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente ordenó retirar los materiales y estableció medidas para su tratamiento o confinamiento.
La presencia de cromo hexavalente en el sitio representa un riesgo debido a su movilidad en el agua. Las autoridades también han documentado la necesidad de remediar los suelos y pasivos ambientales relacionados con el manejo inadecuado de los residuos.
El nuevo proceso todavía requiere una etapa de escalamiento para determinar su aplicación en volúmenes industriales y en distintos tipos de residuos. Su desarrollo abre una posible alternativa frente a métodos químicos que pueden generar impactos adicionales sobre microorganismos, plantas y suelos.
