“Poseída”, película mexicana de terror codirigida por Jack y Jossy Zagha, ya llegó a cines de Estados Unidos y Europa, pero todavía busca una vía de distribución en México. La producción, hablada principalmente en inglés y protagonizada por Gia Hunter y Fernanda Romero, también negocia opciones para su lanzamiento en streaming.
La historia sigue una extraña posesión que afecta a una niña y reúne elementos de terror sobrenatural, misterio y exorcismo. En la trama, la intervención de una monja abre nuevas dudas sobre el origen de la presencia que amenaza a la familia.
Jossy Zagha explicó que la película ya fue adquirida en otros países, mientras que en México no ha encontrado distribuidor. Ante este escenario, el equipo considera la posibilidad de estrenarla por cuenta propia para acercarla al público nacional.
Una producción mexicana filmada para el mercado internacional
“Poseída” nació a partir de una idea del guionista David Desola, quien desarrolló originalmente el texto en español antes de trasladarlo al inglés. Los hermanos Zagha plantearon así una historia pensada para competir en un mercado internacional dominado por producciones angloparlantes.
La película cuenta con Gia Hunter como protagonista y con Fernanda Romero en el papel de la hermana Esperanza. También incorpora efectos visuales y efectos especiales realizados en set para representar escenas de posesión y fenómenos sobrenaturales.
El proyecto recibió beneficios del Eficine, estímulo fiscal destinado a apoyar la producción cinematográfica mexicana, además de recursos privados. Aunque se trata de una cinta mexicana, buena parte de su elenco fue seleccionado en Inglaterra para fortalecer su proyección hacia el público internacional.
Participación en festivales y futuro estreno
En México, “Poseída” formó parte de la programación de Feratum 2025, festival especializado en cine de terror, fantasía y otros géneros. El certamen presentó la película como una producción mexicana de 88 minutos dirigida por Jack Zagha Kababie y Yossy Zagha Kababie.
La falta de distribución nacional ocurre en un momento en que el cine mexicano de terror ha tenido presencia en salas y festivales. Sin embargo, sus realizadores consideran que el panorama para colocar nuevas películas se ha vuelto más complicado, incluso después de participar en circuitos especializados.
Mientras continúa la búsqueda de una salida comercial en México, el equipo analiza alternativas de lanzamiento directo y acuerdos de streaming. Por ahora, la cinta mantiene su recorrido internacional como una propuesta mexicana de terror concebida para públicos dentro y fuera del país.
