Los mercados petroleros registraron una caída en los precios el viernes 1 de mayo de 2026, tras señales de desescalada en el conflicto entre Estados Unidos e Irán. La mejora en el ánimo inversor respondió a un comunicado presidencial al Congreso que señaló el cese de las hostilidades y al reporte de una propuesta iraní para reanudar negociaciones.
En la jornada de cierre, los futuros del Brent para julio se ubicaron en 108.17 dólares por barril, con una baja de 2.23 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cerró en 101.94 dólares, retrocediendo 3.13 dólares. Los descensos se interpretaron como una reacción a una menor percepción de riesgo geopolítico.
Analistas de mercado señalaron que, aunque los precios retrocedieron, las cotizaciones se mantienen por encima de los niveles previos al estallido del conflicto debido a factores estructurales en la oferta y a la persistente presencia de operaciones navales y logísticas en la región del Golfo. Además, el bloqueo parcial del Estrecho de Ormuz continúa afectando el flujo de crudo, por lo que la volatilidad podría regresar si las negociaciones no avanzan.
La noticia del cese de hostilidades llegó el 1 de mayo, cuando la administración estadounidense informó al Congreso que no ha habido intercambios de fuego desde principios de abril y que, por tanto, las operaciones combativas se han detenido. Los inversores reaccionaron vendiendo parte de sus posiciones ante la posibilidad de una normalización, aunque el mercado sigue atento a cualquier nuevo desarrollo diplomático o militar.
En el corto plazo, los operadores observarán indicadores de suministros y señales políticas clave que podrían volver a presionar los precios, incluidos reportes sobre la reapertura de rutas de exportación y declaraciones oficiales de las partes involucradas.

