A poco más de un mes del inicio de la Copa Mundial de Fútbol 2026, análisis de firmas de inteligencia de mercado y mediciones por encuesta anticipan un aumento significativo del gasto en los hogares mexicanos vinculado a la transmisión de partidos y la convivencia familiar.
Según el estudio “De la Cancha al Hogar” de NielsenIQ, entre 70% y 80% de los hogares acostumbran ver los encuentros desde casa y el consumo se activa en función del desempeño de la Selección Mexicana; 52.1% de los encuestados declara que incrementa su gasto únicamente cuando juega el representativo nacional.
Las llamadas categorías del “Canasto Deportivo” —que incluyen botanas, refrescos, bebidas alcohólicas, carnes frías y pan de caja— concentran alrededor del 46% del gasto ligado al torneo y muestran un crecimiento previo del 5.9%.
Mediciones de Toluna Omnibus señalan que el gasto de los hogares durante los partidos podría aumentar hasta 48% en determinados momentos del torneo, una cifra que empresas y cámaras del sector consideran clave para planear inventarios y activaciones comerciales.
La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (Canaco CDMX) estima una derrama aproximada de 26,280 millones de pesos durante el Mundial, impulsada por la llegada de turistas y el aumento del consumo en hospedaje, alimentos, entretenimiento y comercio minorista.
Analistas y ejecutivos del sector advierten que, de mantenerse condiciones económicas favorables —como ajustes al salario mínimo y menores tasas de interés—, el torneo podría detonar flujos económicos adicionales en los años posteriores y beneficiar a empresas de consumo masivo.
Empresas como Nestlé México ya anuncian activaciones comerciales para aprovechar la mayor atención de los hogares, mientras que minoristas y fabricantes ajustan su oferta para cubrir la demanda esperada en botanas, bebidas y productos listos para el consumo.

