La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) colocó sellos de clausura parcial y temporal en el relleno sanitario de Chiltepeque a mediados de mayo de 2026, luego de detectar deficiencias en el manejo de lixiviados que representan un riesgo ambiental.
La medida obligó a varios municipios de la zona conurbada de Puebla a suspender o modificar la disposición de residuos y a coordinar soluciones provisionales con el gobierno del estado.
Como respuesta, autoridades municipales concordaron el envío temporal de desechos al relleno sanitario de Atlixco, cuya nueva celda ha sido recientemente habilitada y podrá recibir residuos de localidades como Amozoc y otras demarcaciones afectadas por la contingencia.
Funcionarios señalaron que la transferencia a Atlixco es una medida provisional mientras se realizan trabajos de control, mitigación y adecuación técnica en Chiltepeque. Las autoridades pidieron a la población mantener los horarios de recolección y reducir la generación de residuos en lo posible.
La clausura parcial ocurre en un contexto de presión sobre la gestión de residuos en la región, tras el cierre definitivo de otros sitios de disposición en años recientes y la saturación de rellenos receptores. Las autoridades estatales anunciaron que evaluarán la capacidad de los sitios alternos y las necesidades de ampliación o inversión para evitar un colapso del sistema de manejo de basura.

