El 20 de mayo de 2026, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, realizó una visita oficial a Pekín en la que se reunió con el presidente chino, Xi Jinping, y firmaron una declaración conjunta orientada a fortalecer la cooperación estratégica y promover un “mundo multipolar”.
Durante el encuentro, ambas delegaciones suscribieron decenas de acuerdos en ámbitos como comercio, tecnología y cultura, y acordaron profundizar la coordinación en foros internacionales. La cumbre fue presentada por las partes como un gesto de respaldo mutuo frente a tensiones globales.
Los líderes destacaron la necesidad de impulsar el diálogo diplomático para resolver conflictos internacionales y subrayaron principios de soberanía e independencia en la política exterior de cada país.
La visita ocurre en un contexto de crecientes fricciones geopolíticas y pocas semanas después de la reciente visita del presidente de Estados Unidos a China, por lo que los analistas coinciden en que Pekín buscó mostrar acercamientos diferenciados con distintas potencias.
La nota se basa en el reporte original recibido por la redacción y en la verificación de medios internacionales que cubrieron la cumbre.

