La Fiscalía General de Justicia del Estado de México activó la llamada “Operación Dos de Bastos” luego del homicidio de un joven en Otzolotepec, sucedido el 12 de julio. La acción, que comenzó el 13 de julio, busca desmantelar una red de locales que operaban máquinas tragamonedas de forma irregular en al menos 56 municipios.
En el primer balance, la fiscalía reportó el aseguramiento de más de 2,700 máquinas tragamonedas, el decomiso de casi 5 millones de pesos en efectivo, la suspensión de alrededor de 300 establecimientos y la ejecución de cerca de 100 inspecciones. Además, cinco personas fueron detenidas durante las diligencias.
Entre los hallazgos se incluye una nave en Tultitlán donde se fabricaban o ensamblaban equipos destinados a estos locales. Peritajes preliminares señalaron que algunos aparatos presentaban marcas que, en la hipótesis de la investigación, podrían asociarse con grupos criminales; estas vinculaciones están siendo investigadas.
La operación se sustentó en delitos del fuero común que las autoridades imputan al funcionamiento irregular de los locales: encubrimiento por receptación, extorsión, apología del delito y operaciones con recursos de procedencia ilícita. La Ley Federal de Juegos y Sorteos prohíbe la operación de este tipo de máquinas en el país.
Las autoridades anunciaron que los bienes asegurados podrían ser sujetos a procesos de extinción de dominio y que las investigaciones continuarán para determinar responsabilidades y el posible nexo con redes de delito organizado.

