Un remolino de polvo se elevó frente a la pirámide de Kukulcán en la zona arqueológica de Chichén Itzá y fue captado en video por visitantes, imágenes que se difundieron en redes sociales el 10 de abril de 2026.
Turistas nacionales y extranjeros presentes en el sitio grabaron el fenómeno y lo compartieron en plataformas digitales, donde decenas de usuarios lo viralizaron y algunos lo asociaron con significados culturales o místicos relacionados con Kukulcán.
Manuales y definiciones meteorológicas describen este tipo de eventos como remolinos de polvo o tolvaneras: columnas rotatorias de aire que se hacen visibles por el material suspendido en ellas y que se forman cuando el aire próximo al suelo es inestable, por ejemplo por el calentamiento de la superficie.
Especialistas en meteorología indican que se trata de fenómenos locales y de corta duración vinculados a condiciones térmicas y de viento en la superficie; aunque llamativos en video, no suelen desarrollarse como tormentas ni estar asociados a sistemas convectivos mayores.
El registro en Chichén Itzá se suma a otros videos virales anteriores protagonizados por remolinos en zonas arqueológicas y campos abiertos, donde la explicación técnica coincide en señalar procesos físicos más que causas sobrenaturales.
Para visitantes y operadores del sitio, el episodio volvió a poner en evidencia la atención mediática que adquieren fenómenos naturales en lugares patrimoniales y la rápida difusión de imágenes en redes; autoridades locales recuerdan mantener distancia y seguir las indicaciones del personal en caso de condiciones meteorológicas adversas.

