La Secretaría de Salud de Sonora informó que, al corte de las 11:00 horas del 7 de abril de 2026, se contabilizan 11 casos sospechosos relacionados con la aplicación de soluciones intravenosas en una clínica de Hermosillo; del total, ocho personas han muerto, una permanece hospitalizada y dos se han recuperado.
En respuesta, la investigación se realiza de forma coordinada entre la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), la Comisión Estatal de Protección Contra Riesgos Sanitarios de Sonora (COESPRISSON), la Secretaría de Salud estatal y la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) de Sonora.
La FGJE informó que se abrió una carpeta por homicidio culposo derivado de presunta mala praxis y que existe un mandamiento judicial contra el probable responsable, identificado en comunicados oficiales como Jesús Maximiano “N”, quien se encuentra evadido de la justicia y es objeto de un operativo activo de búsqueda a nivel estatal y nacional.
Como primeras medidas, las autoridades clausuraron el establecimiento, aseguraron medicamentos, insumos y expedientes clínicos, y obtuvieron muestras biológicas y de los productos utilizados. Esas muestras fueron remitidas a la Comisión de Control Analítico y Ampliación de Cobertura (Ccayac), laboratorio de referencia de COFEPRIS, para análisis químicos, toxicológicos e histopatológicos que permitan determinar la composición de las soluciones y su relación con los daños registrados.
La FGJE detalló que las indagatorias comenzaron tras los decesos iniciales reportados a finales de marzo y que desde entonces se han realizado múltiples actos de investigación; las autoridades federales y estatales reportaron verificaciones sanitarias, cateos y entrevistas con víctimas y proveedores.
Representantes de COFEPRIS y autoridades de salud han señalado que una posible contaminación bacteriana está entre las hipótesis que se investigan, aunque los resultados definitivos dependerán de los estudios de laboratorio en curso.
Las autoridades indicaron que, tras la clausura del consultorio, no se han registrado nuevos casos relacionados con las aplicaciones y que la Fiscalía mantiene comunicación con otras fiscalías del país y con autoridades de Estados Unidos para facilitar la localización del probable responsable.
La investigación continúa y las dependencias involucradas han reiterado su compromiso de seguir informando conforme avancen los peritajes y los análisis de laboratorio, sin emitir conclusiones hasta obtener resultados científicos que expliquen la causa de las muertes y las afectaciones.
Qué sigue: las autoridades esperan los resultados del Ccayac y de peritajes forenses para confirmar si las soluciones estaban contaminadas o si hubo irregularidades en su preparación y administración; en paralelo, la FGJE prosigue con el operativo para localizar y presentar ante la autoridad al probable responsable.

