El fiscal general del estado de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, presentó su renuncia irrevocable el 27 de abril de 2026 en medio de un escándalo por la aparición de dos presuntos agentes estadounidenses durante un operativo antidrogas en la Sierra Tarahumara.
La controversia se desató tras el operativo realizado entre el 17 y el 19 de abril de 2026 en el municipio de Morelos, en el que se aseguró un laboratorio clandestino de metanfetamina y, en un accidente posterior, fallecieron varias personas vinculadas al operativo. Autoridades estatales informaron que, entre los participantes, estuvieron dos individuos que se identificaron como funcionarios extranjeros, presuntamente adscritos a la Agencia Central de Inteligencia (CIA), lo que no había sido reportado a instancias federales.
Ante la falta de información consistente y la presión política, la Fiscalía General de la República (FGR) informó el 28 de abril de 2026 que abrió dos carpetas de investigación para esclarecer la posible intromisión de personal extranjero en territorio nacional y las circunstancias del operativo.
En su mensaje, Jáuregui reconoció omisiones en la gestión de la fiscalía respecto a los contactos con las personas extranjeras y dijo que, por ello, presentó su dimisión. La renuncia generó reacciones en el ámbito político y legislativo, donde se debatió la gravedad institucional del suceso y la necesidad de esclarecer posibles responsabilidades.
La revelación sobre la presencia de presuntos agentes estadounidenses ha tensado la relación entre autoridades estatales y federales y abrió una investigación federal que buscará determinar responsabilidades administrativas y penales, así como el contexto en que ocurrieron las comunicaciones y desplazamientos del convoy que participó en el operativo.
Las indagatorias, hasta ahora públicas, subrayan la necesidad de coordinar protocolos de actuación ante operativos conjuntos y dejan pendiente la resolución sobre si existió autorización o participación oficial de dependencias mexicanas en la operación.

