Las autoridades completaron la evacuación y repatriación de los pasajeros y parte de la tripulación del crucero MV Hondius en el puerto de Granadilla, Tenerife, tras reportarse un brote de hantavirus de la cepa Andes a bordo.
La operación, que incluyó traslados en vehículos custodios y vuelos especiales hacia más de 20 países, fue coordinada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con apoyo de las autoridades sanitarias españolas, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) y distintas cancillerías.
El brote ha dejado varias personas infectadas y se registraron muertes vinculadas al episodio a bordo. Las autoridades han clasificado el riesgo para la población local como bajo y subrayaron que las medidas de contención y rastreo de contactos fueron prioridad durante la evacuación.
Expertos recuerdan que la variante Andes del hantavirus es rara entre humanos, pero está documentada la posibilidad de transmisión persona a persona en circunstancias excepcionales; por ello los equipos sanitarios aplicaron protocolos de protección, cuarentena y vigilancia epidemiológica para mitigar riesgos.
Las autoridades sanitarias y organismos internacionales continuarán con el rastreo de contactos y el seguimiento clínico de quienes presenten síntomas, mientras se mantiene la comunicación con los países de destino de los repatriados para asegurar la atención médica adecuada.
Información adicional y actualizaciones se esperan conforme avancen las investigaciones epidemiológicas y los informes oficiales de las agencias sanitarias involucradas.

