El presidente de Estados Unidos declaró a finales de abril de 2026 que no tiene prisa por cerrar un acuerdo con Irán y que buscará un pacto “cuando sea bueno” para Estados Unidos, sus aliados y la comunidad internacional.
Trump defendió la estrategia de presión, incluyendo el bloqueo naval impuesto a puertos y rutas de tránsito, al que describió como “hermético y fuerte” y dijo que el tiempo corre en contra del régimen iraní.
Altos mandos del Departamento de Defensa respaldaron la continuidad del bloqueo. El secretario de Defensa afirmó que la operación naval se mantendrá “mientras sea necesario” y subrayó que la administración controla el ritmo de la negociación.
El presidente también sostuvo que las capacidades militares iraníes han sido severamente dañadas durante las operaciones, y advirtió que si Teherán no llega a un acuerdo Estados Unidos podría reanudar ataques aéreos.
Las declaraciones se registraron en distintos mensajes y entrevistas entre el 23 y el 26 de abril de 2026, según reportes internacionales. La situación mantiene alta la tensión diplomática en el estrecho de Ormuz y en los mercados energéticos globales.
Fuentes oficiales del gobierno estadounidense señalan que las vías diplomáticas permanecen abiertas, mientras que actores internacionales, incluidos aliados y organismos navieros, monitorean el impacto del bloqueo en la navegación comercial.

