La madrugada del 14 de mayo de 2026, Ucrania sufrió un ataque aéreo de gran escala que, según la Fuerza Aérea ucraniana, incluyó el lanzamiento de 675 drones de ataque y 56 misiles, principalmente contra la región de Kiev.
Las unidades de defensa antiaérea ucranianas informaron haber interceptado la mayoría de los aparatos: reportaron la destrucción de 652 drones y 41 misiles. Aun así, impactos directos y escombros provocaron daños en edificios residenciales, instalaciones energéticas y otras infraestructuras en al menos 24 localidades.
Los balances preliminares sobre víctimas variaron según las autoridades locales: en primeras horas se registraron desde varios heridos y desaparecidos hasta decenas de víctimas mortales. Cómputos posteriores elevaron el número de fallecidos en la capital y sus alrededores.
Entre los daños reportados figura el derrumbe parcial de un edificio de departamentos en Kiev y afectaciones a centros de servicios como gasolineras y comercios. Servicios de emergencia realizaron labores de rescate en las zonas impactadas durante horas.
El ataque siguió a una serie de incursiones anteriores durante los días previos y pone de relieve la persistente escalada de hostilidades desde el inicio del conflicto. Autoridades ucranianas y voces internacionales subrayaron la necesidad de mantener apoyo y medidas para reforzar la defensa antiaérea del país.
Las cifras, daños y balances permanecen sujetos a actualización conforme avanzan las labores de emergencia y las confirmaciones oficiales.

